Supongamos un peral que, por el cultivo, haya llegado
a dar excelente fruto.Si quisieramos otro análogo,
podríamos obtenerlo separando de él un trozo
de corteza provisto de yema e introduciéndolo entre
la corteza y el leño de otro peral obtenido por siembra.
Allí se desarrollaría.
Si deseas formar parte del Jardín, puedes
enviarme una foto tuya de tu tierna infancia,
dura adolescencia... o de alguien con el que
tengas algún vínculo.